Tarde de Tranquilidad
Tarde de tranquilidad, Cuando todo se calma, En esta maldita ciudad, Donde no existe, Entre tantos seres humanos, La maldita humanidad, Solo ventanas cerradas, Que guardan, Lo que tú quieras guardar, Y el asfalto se derrite, Entre adoquines de granito, Que llegan al infinito, Que no aciertas ni a ver, Y entre todos los edificios, …