Movimientos Circulares (Rima)

Movimientos circulares,
equilibrios y malabares,
vueltas llenas de misterio
sobre un invisible imperio.
Caídas desde la altura,
golpes sin tregua ni cura,
mientras el aire cortado
parece quedar helado.
Bolas de cristal opacas,
sombras débiles y flacas,
reflejan rostros perdidos
en espejos divididos.
Animales extraños vagan
por regiones que naufragan,
y si no los observase,
diría que tienen clase.
Parecen seres vivientes
entre luces vacilantes,
como espectros persistentes
de recuerdos ambulantes.
Y al final de lo soñado,
de lo cierto y lo inventado,
surgen formas imposibles
a los ojos más sensibles.
Figuras nunca nacidas,
por un instante reunidas,
que después, sin explicación,
se deshacen en la visión.
Yo mismo las despedía
con melancólica porfía,
agitando lentamente
una mano indiferente.
Con una extraña sonrisa,
mientras huían con prisa,
dejando en cada partida
un fragmento de mi vida.
Y cuando todo se marcha
tras su fugitiva escarcha,
solo queda el corredor
del silencio y del temor.
Me quedo completamente solo,
sin refugio ni consuelo,
como un náufrago en el lodo
bajo un interminable cielo.
Nadie acude a acompañarme,
nadie viene a rescatarme,
y el abandono voraz
me devora por detrás.
Entonces miro a mi alrededor,
y comprendo con temor
que no hay voz ni compañía,
solo sombra y lejanía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *