
La noche, mientras paseo,
Se abre cuando la poseo,
Es mi entorno natural,
Donde veo la maldad,
El lugar de las violaciones,
De los asaltos, de las depravaciones,
Donde se esconden de su destino,
Los más sucios asesinos,
Es el juego de las esquinas,
De los callejones,
De las escondidas,
De la caza y sus razones,
Donde la presa,
No puede salir ilesa,
Donde los animales,
Se esconden de los mortales,
Y les sacan el dinero,
Y quizás también la vida,
Es su destino severo,
Y que nadie lo escucha,
Pero yo los veo,
Se esconden de mi vista,
Y sería su deseo,
Que no siguiera su pista,
Y no lo hago,
Sé a dónde va,
Es el amago,
Del diván,
De un psicólogo demente,
Que vive enfrente,
Y que me cuenta todo,
Así que solo esperar,
Están a punto de llegar.