
Agua, sobre el árido llano,
Quiero agua, no secano,
No tener que llorar,
Para tener algo de humedad,
Y la tierra se aprieta,
No quiere estar quieta,
Convertida en secarral,
Y la humedad que se va,
En el aire va el lamento,
De que todo es sufrimiento,
Para el que se ha de quedar,
¿Qué más da?
Lo que tenga que venir, vendrá,
La tierra agostará,
Y los terrones de tierra,
Se convertirán en piedra,
Que nadie podrá separar,
Y quizás un día lejano,
Cuando se acabe el verano,
La lluvia aparecerá,
Pero nos hemos de preguntar,
Si lo convertirá todo en un huerto,
O solo mojará a muertos,
Que no podrá despertar,
Al final, ¿Qué más da?,
Es nuestra condena,
Que quizás no sea buena,
Pero con ella hemos de vivir,
Mi tierra es así,
Estar mirando al cielo,
A ver si moja el suelo,
Y podemos seguir,
Siempre cerca del fin,
Y no nos podemos quejar,
Nadie nos va a escuchar.