
Sonidos, extraños, huecos,
Que salen de silencios llenos,
Destellos de esquizofrenia,
Que nos hacen perder la consciencia,
Golpes en los oídos,
Que los dejan heridos,
Y la locura te invade,
Te deja ingrávido, grave,
Sin poder casi pensar,
Con la cabeza a reventar,
Y todo vuelve a comenzar,
Es el ciclo que te rompe la vida,
Que te tumba, que te tira,
Que te impide pensar,
Casi ni puedes caminar,
Y nunca se detiene,
Se va un momento, pero viene,
Y de nuevo no cesa,
Te revienta la cabeza,
No puedes más,
Pero continuarás,
Quizás te acostumbres a ese sonido,
El que nadie ha pedido,
Pero va siempre contigo,
Quizás es tu destino.