Llévame Lejos de Aquí (Rima)

Llévame lejos de aquí,
al lugar que prometiste a mí;
tómame despacio la mano,
y marchemos por el verano.
Nadie nos habrá de seguir,
nadie nos podrá descubrir;
iremos por viejos senderos
olvidados por los viajeros.
Y seremos uno los dos
bajo el cielo y bajo Dios;
junto al viejo riachuelo
que aún conserva su consuelo.
Aquel que me describiste
cuando a mi lado te sentiste;
donde danzan los duendes viejos
entre reflejos y espejos.
Donde las ninfas del agua
nunca conocen la fragua;
ni se manchan con el barro
de este mundo cruel y avaro.
No quedemos en este lugar,
que solo invita a naufragar;
donde los puercos van danzando
sobre lo que están pisando.
Han conquistado sin pudor
lo que guardábamos con amor;
y han llenado de oscuridad
los caminos de la bondad.
Huyamos de este lugar malvado,
de espíritu contaminado;
donde el alma se ha olvidado
y el corazón ha callado.
Donde las mujeres son olvido,
y el respeto se ha perdido;
donde ninguna flor florece
y todo cuanto vive enmohece.
Llévame lejos de aquí,
tan lejos como nunca fui;
quizá hasta una playa olvidada
por la codicia mancillada.
Donde aún no hayan llegado
los que todo lo han comprado;
déjame partir contigo,
lejos del ruido enemigo.
Pues ya dejé atrás mi casa,
y nada aquí me abraza;
solo deseo caminar
hacia un lugar donde empezar.

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