Se fue la Primavera (Rima)

Se fue la florida primavera,
dejando el alma prisionera;
murió la tibia claridad,
y quedó desnuda la verdad.
Llegó el verano de calima,
donde agoniza hasta la cima;
parece la muerte en vida,
bajo una luz embrutecida.
Es el verano de gusanos,
cuando el mundo se hace guano;
no es tiempo propio de morir,
pues todo empieza a corrompir.
Es la estación de los yermos,
de horizontes siempre enfermos;
los paisajes quedan desolados,
como cementerios olvidados.
Es cuando el tiempo se detiene,
y la esperanza apenas viene;
la senda se vuelve penosa,
bajo una carga silenciosa.
El lagarto busca escondrijo,
lejos del ardiente acertijo;
ni él conoce dónde hallar
un rincón donde descansar.
El sol, con despiadado ardor,
va sembrando el desamor;
su fuego cae con tal fiereza,
que dobla toda fortaleza.
Solo la noche da abrigo,
como un silencioso testigo;
cuando la sombra vuelve a entrar,
renace el deseo de andar.
Nadie se aventura de día,
sería abrazar la agonía;
quien desea seguir con vida,
espera la tarde vencida.
Suda el hombre sin cesar,
viendo las horas desfilar;
todo permanece inerte,
como abrazado por la muerte.
Nada se mueve bajo el cielo,
todo se consume sin consuelo;
es el verano que ha llegado,
cruel, inmóvil y despiadado.
Y cuando al fin quiera partir,
y el calor deje de insistir,
solo entonces comprenderás
que sobreviviste… y nada más.

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