
Caminos de hierro,
Que camina el perro,
Arrastrando su destruido cuerpo,
Por el camino yerto.
Mil soles aplastan el suelo,
Tapándolo todo con un viento,
Que es un velo,
De polvo lleno,
Y sigue el baile,
El perro cojo, camina,
Es la vida,
A nadie perdona,
A nadie abandona,
Solo cabe salir de camino,
Quedarse solo en un caíllo,
Pero la vida sigue para los demás,
Tu la dejaste, por ti ya está.