Mañanas de Sueño Contenido (Rima)

Mañanas de sueño contenido,
cuando el descanso se ha ido,
y el sopor, lento y callado,
permanece aún aferrado.
Despertar agarrotado,
sentirse ya derrotado,
antes incluso de empezar
lo que el día ha de mostrar.
Es cuando todo se amontona,
cuando la fuerza abandona,
y el cuerpo, pesado y frío,
parece avanzar vacío.
Los pasos son arrastrados,
los pensamientos nublados,
y el cerebro, embotado,
camina desorientado.
La jornada transcurre lenta,
como una carga que aumenta,
sin terminar de arrancar
ni dejarse disfrutar.
La vida se va alejando
sin que la veas marchando,
como arena entre los dedos
que se escapa en los silencios.
Y apenas queda energía
para sostener el día,
mientras el cansancio insiste
y nunca parece rendirse.
Deseas que todo termine,
que el agotamiento decline,
pero la fatiga obstinada
permanece encadenada.
Nada alcanzas a abarcar,
todo cuesta más llevar,
y cada tarea sencilla
se convierte en pesadilla.
Cuando la tarde aparece,
el desaliento florece,
y el cuerpo empieza a arder
sin dejarte responder.
La mente ya no acompaña,
se dispersa y se engaña,
y el tiempo, indiferente,
prosigue lentamente.
Entonces miras al cielo
buscando algún consuelo,
y después bajas la vista
a la realidad prevista.
Parece que va a acabar,
que pronto podrás parar,
pero sabes con certeza
que aún queda su aspereza.
Y sigues, paso cansado,
por el sendero marcado,
mientras la luz se desvía
del final de la agonía.
Porque aún resta camino,
aún no llega el destino,
y comprendes al andar
que todavía queda más.
Así prosigue la jornada,
lenta, pesada y callada,
hasta que la noche diga
que al fin concluyó la vida
de ese día interminable
que parecía inagotable.

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