Caballos, en el Amarillo Albero

Caballos, en el amarillo albero,

Niñas guapas con sombrero,

Y debajo los gañanes,

Los ganapanes,

Casetas con farolillos,

Y no hay ni un centimillo,

Para tomar esa copa,

Que por la puerta asoma,

Feria de vanidades,

De malditos de todas las edades,

De chaqueta, de azul,

La que no llevas tú,

No puedes entrar en la caseta,

Mira que le echan jeta,

Y dicen que es abierta,

Con el gorila en la puerta,

Y ves a los arruinados,

Que han gastado lo prestado,

Para estar ese buen rato,

Como si tuvieran taco,

Y solo tienen el agujero,

De que pidieron dinero,

Y cuando termine todo,

Se mirarán unos a otros,

Pensando que no tenía sentido,

Haber tomado ese camino,

Pero hay tanto que contar,

En esta feria que brilla,

Que te enamora, que te encandila,

Y durante unos días,

Pierdes la economía,

Y algunos también la cabeza,

Mucho vino, más cerveza,

Y ya está la ópera hecha,

Para que venga la policía,

Después de la mala fiesta,

Que te amargará los días,

Si, y los cacharritos,

Que te dejan frito,

Y a los chiquillos llorando,

Y a ti, con pena mirando,

Que nada queda en la cartera,

Si, esa que entró llena,

Y ahora compruebas,

Que está vacía,

Es la feria de la Salud,

Esa que disfrutas tú,

Así, que querido conciudadano,

Aplaude con las dos manos,

Que aún queda por vivir,

La feria a orillas de Guadalquivir.

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