
Es un domingo cualquiera,
Se va la niebla mañanera,
Y queda un día venturoso,
Ya nada queda de los oscuro y tenebroso,
Pero el lunes llegará,
Y nos machacará,
Y eso será ese día,
El esperar la venida,
De otra semana maldita,
Que nos arrancará la vida,
Y nos ahogará en días,
Difíciles de soportar,
Es lo de siempre jamás,
Solo poder aguantar,
Unos días más.