
Llévame por el camino a casa,
Que el peso cansa,
Que las piernas se arrastran,
Que el cansancio me puede,
Y la vida me debe,
Lo que no me va a pagar,
Y no me dejes atrás,
Que sé que es nuestra primera intención,
Pero, presta atención,
Aunque lo hayan callado,
Este camino no lleva a ningún lado,
Solo es un corredor,
Que, como los cobayas,
Aunque a un sitio vayas,
A ninguno llegarás,
Que es solo un trajinar,
Para que no puedas pensar,
Y trotes como un animal,
Y al final, siempre a medio camino,
Ese es nuestro destino,
El nunca llegar,
A un lugar,
Que no se puede alcanzar.