
Noches de sábado en soledad,
Cuando nada te atraerá,
Cuando lo único que te besa,
Es la lata de cerveza,
Y lo que motiva tu vida,
Es un aparato de televisión,
Con los pies apoyados en el taburete,
Teniendo cerca el retrete,
Es tu imagen de la felicidad,
Por la que tanto luchaste y te hizo trabajar,
Ahora ya no queda nada,
Solo la triste velada,
Delante del televisor,
Y como compañía la mejor,
Que ya tuviste problemas,
Con los que compartían tus penas,
O al menos eso creías,
Pero todo eso pasó,
De la experiencia quedó,
La sabiduría,
De que nadie te quería,
Así que ahora, en la soledad,
Es donde quieres estar,
Alejado de esa humanidad,
Que no fue nada ejemplar,
Que contigo jugó,
Y te decepcionó,
De todas las formas que conocías,
Así que, desde aquel día,
Todo ha ido a peor,
O quizás sea que no,
Pero ya te da igual,
Tu programa va a comenzar.