Canciones que Cantar (Rima)

Canciones para entonar,
cuando el alma no da más,
cuando empieza a desbordar
su tormenta pertinaz.
Canciones del corazón
malherido y dividido,
del valor sin condición
que en la sombra se ha perdido.
De la añoranza callada,
de la calma ya extinguida,
que regresa disfrazada
a rondarnos la salida.
Y nos llama poco a poco,
como parte de su hondura,
como un eco triste y loco
que nos busca en la amargura.
Y clamamos al desierto,
como seres despiadados,
como si todo estuviera cierto,
como si no fuéramos soñados.
Mas es sueño cuanto vemos,
pobre pan de mendicantes,
que ni hablar ya merecemos
ni callamos un instante.
No sabemos ya callar,
no sabemos bien llorar,
y lloramos sin cesar
sin podernos consolar.
En iglesias suplicando,
de rodillas, implorando,
nuestro pecho desangrando,
viejas culpas arrastrando.
Y al final de la faena,
nada queda en la ribera,
solo una pregunta llena
de negrura venidera.
¿Qué será de aquí adelante?
¿Qué sendero hemos de abrir?
Solo queda el interrogante
de seguir o de morir.
Pues estamos solos, sí,
bajo el cielo que no abriga.
¿He de repetirte aquí
que la noche no mitiga?

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