
Tiempos difíciles nos ha tocado jugar,
nadie imagina dónde iremos a parar.
Parece que el futuro se quisiera apagar,
con los ojos cerrados, sin querer despertar.
Y en todos los rincones la locura ha de imperar,
tiempos de cambio donde alguien mandará.
Quizá solo el diablo lo llegue a descifrar,
y su secreto a nadie querrá revelar.
Mas sobre un cerro de muertos lo verás reposar,
mientras la vieja sociedad comienza a naufragar.
El mundo de colores se tendrá que transformar,
quizá un tono amarillo lo venga a dominar.
Y esos nuevos dueños no sabrán perdonar,
pues nuevas sombras todo lo han de oscurecer y atar.
Y el mundo sobre su eje no dejará de girar,
eso será el futuro que nos queda por llegar.