La Noche, cuando Termina el Día

La noche, cuando termina el día,

Es el nacer de la arpía,

Que te hará pasar la noche,

Como si fuera el derroche,

Y mil vueltas darás a la almohada,

Para no conseguir nada,

Ojos que miran al reloj, de nuevo,

 Para no hallar consuelo,

Paredes reflejadas en colores,

De digitales enseres,

Al final, nada,

Solo esperar que pase,

Ilusión vana,

Se clava, pase lo que pase,

En minutos, en segundos,

Que se vuelven profundos,

Al tic tac de un minutero,

Que no es vero,

Pues no existe mecanismo,

Es digital en sí mismo,

Pero da igual,

El tiempo marcará,

Tiempo suspendido,

Que no pasa sin sentido,

Y el corazón se sale por la boca,

La mente se vuelve loca,

Y lo que en ella acontece,

Ni contar merece,

Pues son solo maldiciones,

Que nacen de emociones,

Que creímos olvidadas,

Pero de eso nada,

Se aferran a tu mente,

Con un afán insolente,

Y nos destrozan el alma,

Nos hacen perder la calma,

Y al final, con suerte,

O te visita la muerte,

O tu pobre cuerpo duerme.

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