Aquí estamos de nuevo

Si, aquí estamos, hemos regresado desde el frio del éter de la incomunicación. La página web, como si no pesara, se cayó, sin dar un ruido, sin aparentar…, solo desapareció…, problemas de servidor, problemas de… ¿Qué más da?, el caso es que me quede sin poder publicar nada.

Miles de paginas que desaparecen, como si no fueran nada, que por muy malas que fueran, me daban un pequeña, o no tan pequeña ilusión, la de publicar todos los días, que soy de piñón fijo, como las bicicletas antiguas.

Todo esto dentro de un tempus horribilis. Facebook, el puñetero caralibro que no me deja publicar en mis propios grupos, en los que, siendo administrador, y llenándolos con el 99% de contenido propio, los abocaban, los abocan, a la desaparición.

Denuncia, aspiraciones crematísticas, política incomprensible…, lo que sea, el caso es que solo me dejaba para publicar la página web, que se murió.

Cuando me resigné a que tendría que empezar otra, buscar servidor, que las copias de seguridad funcionaran, alguien, alguien conocido, de la familia más bien, la echó a andar, y ahí está, así que me seguiré levantando para publicar, de momento perezoso, todo se había descuadrado, pero lo haré, aquel que me conozca sabe que soy de piñón fijo, aunque me repita, así que listos para continuar donde lo dejé, o donde me lo dejaron.

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