
Canciones de desesperanza,
Que a la mañana alcanzan,
En un cascarón muerto,
Desilusiones de vida,
De la ola que se iba,
Y nunca volvía,
Son solo impresiones,
Las que matan las ilusiones,
Las que nos olvidan,
Como muertos en vida,
Y nos pueden olvidar,
Solo somos un número más,
Que no merece la pena contar,
Son tantos a manejar,
Incluso en la propia muerte,
Nos falla la suerte,
Y nada volvemos a ser,
Ese es el acontecer,
De los seres adocenados,
Que viven olvidados,
Y así mueren también.