
Son pesares de los amores,
Los que, entre las flores,
Clavan puñales,
Entre los rosales,
De la ribera,
Es lo que era,
La florista, la costurera,
La misma guapa de la carbonera,
Navajas brillantes,
Por chavales galantes,
Que quieren sus carnes,
En las calientes tardes,
De la ribera,
Y es la caminera,
Del que pasa,
Por la Ronda de Isasa,
Cuando atardece,
Y el requiebro,
Del loco vencejo,
Que el aire rasga,
Como una navaja,
En la ribera.