Cuando me Miro al Espejo (Rima)

Cuando me miro al espejo,
solo contemplo a un viejo;
que encara lo que le queda
como quien huye y se aleja.
¿Qué fue del hombre orgulloso,
del semblante poderoso?
¿Del que miraba al futuro
con gesto firme y seguro?
Hoy, cuando nace la mañana,
la vida parece lejana;
se desliza entre lamentos
y pequeños movimientos.
Nada queda en la mirada
que no refleje jornada;
ni huella de aquel ardor,
solo rastros de dolor.
Mas después de cierto tiempo
regresa algún sentimiento;
y la vida, con su peso,
vuelve a ocupar el regreso.
Retorna a este cuerpo herido,
tantas veces combatido;
y sonrío, aunque perdido,
pensando que ya he vivido.
Lo que tenía que vivir,
lo que vine a descubrir;
y miro por la ventana
sin demasiadas ganas.
Me pregunto lentamente
si debo seguir presente;
si merece abandonar
el refugio del hogar.
Y vuelvo a tenderme un rato,
sin orgullo ni arrebato;
pues ya nada he de probar,
ni a nadie impresionar.
Cierro despacio los ojos,
pensando en viejos rastrojos;
en los campos que quedaron
tras los años que pasaron.
Y escucho la oscuridad
sin miedo ni vanidad;
mientras el tiempo, callado,
sigue su curso marcado.
Porque al final del sendero,
sea corto o duradero,
solo queda comprender
lo vivido y lo que fue.

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