Rimas Inesperadas (Rima)

Rimas inesperadas, siempre alteradas,
llegan con vientos de formas cambiadas,
estrofas extensas, de voz rumorosa,
mueren atascadas en boca angustiosa.
Ripios altivos, de tono altanero,
duermen su suerte en viejo sendero,
paran su curso, pierden su fuero,
como mercancía de vil arropiero.
Letras seguidas, una tras otra,
cantan en hueco, sin voz que las brota,
su eco se apaga, su pulso no nota,
quedan perdidas, girando en derrota.
Voces hundidas entre los volúmenes,
luchan por salir limpias, incólumes,
pero se rompen, caen en costumbres,
presas del ruido, viejas podredumbres.
Pobres criaturas de verso caído,
nunca comprenden por qué han venido,
nacen sin rumbo, mueren sin nido,
sombra de algo que no ha sido.
Y las palabras, en lenta agonía,
cruzan el tiempo sin luz ni guía,
se desvanecen en lejanía,
dejando al poema sin compañía.
Queda el ripio, desnudo y sin tema,
eco marchito de antiguo poema,
triste reliquia, forma que quema,
algo que vive tan solo de pena.
Por eso escribo, firme en porfía,
sabiendo bien que no habrá día
en que se calme esta letanía,
ni cese nunca mi propia agonía.
Y seguirán, como fiel compañía,
estas palabras en rebeldía,
pido perdón en monotonía…
lo siento siempre, día tras día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *