Historias del Pasado (Rima)

Historias muertas que vuelven a entrar,
como cuchillos que no dejan cerrar,
lo que enterraste sin mirar atrás,
se alza y te dice: no escaparás.
Los demonios que creíste olvidar,
no solo vuelven: vienen a habitar,
no piden paso, no van a ceder,
han regresado para permanecer.
Se te pudre el alma en su peso,
cada recuerdo es plomo en el hueso,
cansancio espeso, sucio, brutal,
como arrastrar un cadáver mental.
Te sientes viejo sin haber vivido,
gastado, torcido, ya consumido,
quisieras huir, borrarte, no estar,
pero no hay lugar al que escapar.
Porque no atacan desde fuera,
te crecen dentro, como gangrena,
te aprietan lento, sin avisar,
hasta dejarte sin respirar.
La agonía muerde sin descansar,
no grita, no avisa, solo va a más,
un nudo que no se va a soltar,
una mano invisible en el cuello al cerrar.
Esperas que acabe, que deje de estar,
que en un segundo se vaya a apagar,
pero no viene ni se va jamás,
ya vive en ti… y no se irá más.
Tu cara delata la podredumbre,
ansiedad clavada como costumbre,
sabes que esto no va a ceder,
que ha venido solo para joder.
No hay salida, no hay redención,
solo desgaste y repetición,
un bucle enfermo que va a cerrar,
cuando no quede nada que triturar.
Y sí, tendrá un final, lo sabes bien,
no por victoria, ni por un porqué,
sino por puro colapso final,
cuando tú caigas… y dé igual.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *