El Ordenador me Devuelve (Rima)

El ordenador me devuelve
la caricatura de mi cara,
cada vez me resulta peor,
cada vez la siento más rara.
Como perdida bajo el sol,
como gastada sin mejora,
pues nada parece mejor
cuando el tiempo nos devora.
Mi alma se pierde en el día,
si otro día la abandonara,
como carne que se pudría
su hedor nos delatara.
Eso es lo que se nos pega
cuando la inmundicia llega,
cuando el barro nos anega
y la vida nos doblega.
Y tienes que entrar al juego,
nunca puedes rechazar,
porque el mundo, duro y ciego,
todo te va a exprimir ya.
La vida te exprimirá,
todo al final sacará,
hasta el último latido
que guardabas escondido.
Y los más cercanos, hermanos,
los que juraban su amor,
serán luego los marranos
que te abran sin compasión.
Te sacarán las entrañas
aunque aún respires vivo,
porque así son las marañas
del destino corrosivo.
Es el futuro: oscuro y duro,
sin consuelo ni seguro.
Somos hijos de casas viejas
a las que caen ya las tejas,
y nadie viene a arreglar
lo que amenaza ruinar.
Vivíamos de los favores
que otros daban con razones,
pero sabíamos bien
que volverlos era ley.
Porque la otra solución
era huir sin dirección,
si es que había la fortuna
de escapar de la laguna.
Si no, era siempre la muerte
o la suerte más perversa:
acabar entre la suerte
de la miseria dispersa.
No es historia lo que cuento,
ni relato de ficción:
es la vida y su tormento
mostrando su condición.
Donde el miedo se desata
y la ley se vuelve fiera:
o te humillas y te agachas,
o te hunden donde quieran.
Es la realidad callada
que nadie quiere mirar,
esa sombra amordazada
que no se deja contar.
Y así, entre culpas y engaños,
entre ruinas y descalma,
todo lo que fuimos años
termina en la negra alma.

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