
Soledades de viejos sin raíces,
Abandonados a sus pensamientos,
Pensamientos tristes,
Como si no tuvieran sentimientos,
Como si fueran basura,
Que sobra en una tierra pura,
Y sin dientes, decrépitos y cansados,
Rien de tu pobre enfado,
Pues tal como te ves ahora,
Ellos se vieron en otra hora,
Y llegará el día,
En el que la vida,
Que es dura y malvada,
Dirá la última palabra,
Y al en el espejo mirarte,
Será de viejo el semblante.