El Guardian en el Muro

Hoy es un día en el que recordar cosas que se dan por supuestas, ¿de que hablo?, supongo de lo que no comentamos normalmente, en este caso, de los que guardan el muro.

¿Los que guardan el muro…?, si, posiblemente no sepas de que hablo, así que intentaré explicarlo.

Son los que están en el muro, en su guardia, cuando tu duermes, cuando tu descansas, y ellos están ahí, silenciosos, como si dijeran la frase, “descansa, nada te pasará en mi guardia”, y es así, son imprescindibles, salvo que tengas la mente en un mundo que debería de existir, pero, que, por desgracia, no existe.

Si, sé que no es la moda, no es bueno hablar del ejército, ese verde mudo, o azul que se mezcla sin diferencia con el mar, con el cielo, si, ese es el ejército, el nuestro, el que nos defiende de los que no nos quieren bien, que, de hecho, son casi todos, más los vecinos, algunos de los cuales, sacan el cuchillo con nada que pueden, que les gusta la carne de español.

No quiero desvariar, pero si, son los que guardan el muro, jugándose la vida, haciendo que tú, desde tu cómodo sillón rajes de ello, como si tuvieras la verdad universal en tus palabras, pero no la tienes.

Si, ese ejército, compuesto de gente mal pagada, mal vista, que abucheamos con nada que podemos, si, esos son, los que calladamente dejan su pellejo, que vale tanto o más que el nuestro, entrenándose para hacer su misión mejor, e incluso para dejar lo más valioso que tienen, su propia vida, si, esos, los que son destinados en el quinto infierno, los que se comen las guardias, despotricando, pero pendientes, los que soportan todo para que les paguen una miseria, para que los echen a la calle con un titulito, cuando tienen la mejor experiencia, que aún son válidos…, pero es lo que hay, y a pesar de todo, siguen partiéndose el pecho, y seguro que hay algo más que el sueldo, quizás algo que hemos olvidado, el pundonor, la fuerza, el tesón, hasta algo olvidado, el honor.

Ahora, en estos tiempos terribles, cuando la verdad se tambalea en favor de las ideologías, cuando los tiranos asoman su cara por la televisión, cuando…, mil cosas, es cuando pienso en el ejército, y aun, en mi cabeza, quizás pobre, quizás antigua, pienso que son la salvaguarda, de lo que merece la pena salvaguardar, que es la esencia de la libertad. Si, quizás suene a algo estúpido, pero son los salvadores en los tiempos turbulentos que vivimos, y mientras los veo ahí, impasibles, viendo como todo a su alrededor vuela, creo que mientras ellos no se muevan, se puede controlar.

Es algo que no se debe de entender, ni de compartir, pero que, en este mundo salvaje, cada día más inhumano, los defensores de nuestro modo de vida, deben de ser, cuando menos, honrados, que siguen quietos cuando todo se mueve, que cuando se acerca el peligro lo encaran, y sobre todo, están en el muro, de guardia, diciendo, “descansa, nada te pasará en mi guardia”, y respiro más tranquilo, si, está bien, el guardián está en el muro, nadie entrará, y quizás, lo mejor, es que no nos daremos cuenta de que ahí está.

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