Cansancio, la Vida Pesa (Rima)

Cansancio pesa en la vida,
la jornada es cuesta arriba,
cada día es una herida
que en silencio se cultiva.
Las mañanas son clamor
que no cesa ni descansa,
y en las noches el dolor
abre lenta su balanza.
Son los males, las menguas,
lo que ya no quiere alzar,
lo que antes fue canción
y hoy no vuelve a resonar.
Tristeza de lo que tuve,
de la luz que fue alborada,
pues la vida se detuvo
y hoy parece estar parada.
Mientras gritan los muchachos
a mi paso alrededor,
diciendo con voz ligera
que yo vivo mucho mejor.
Yo sonrío ante su fe,
ante su ingenua pureza,
pues no saben lo que es
la pesada y dura vejez.
Cuando joven todo es claro,
todo parece dichoso,
pero al llegar lo más caro
se convierte en doloroso.
Y preguntas al despertar
para qué volver a andar,
si el mañana es sólo pena
que se vuelve a presentar.
Por eso, joven que lees
estas líneas sin contexto,
no desees que los años
pasen rápidos y prestos.
Aprovecha tus auroras,
tus veranos tempranos,
sujeta fuerte la vida
con tus dos firmes manos.
Y escucha al viejo cansado
que te habla con consejo:
guarda bien lo que te digo,
recuerda siempre al viejo.
Porque en la lozanía
hasta el mal parece bueno,
todo brilla en alegría,
todo late en gozo pleno.
Mas cuando llega la edad
y el cuerpo se vuelve espejo,
lo que antes fue claridad
se convierte en viejo quejido.
Entonces sabrás, muchacho,
cuando el tiempo deje huella,
que la vida da su abrazo…
y después lo desconsuela.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *