
Una habitación cerrada,
Es mi única morada,
Desde que puedo recordar,
Y nadie me obligó a hacerlo,
Pero yo quise esconderme con celo,
Tapando cualquier agujero,
Desde el que pudiera ver el cielo,
Y aquí me ves recluido,
Años llevo sin salir,
Y muy a gusto he vivido,
Este tiempo que viví,
Dejé fuera a amigos,
Que decían serlo,
Y solo querían sacarme algo de cierto,
Olvidé a los conocidos,
Ninguno era digno,
De mis ratos perdidos,
Y me centré en escribir,
Lo que escribo,
Que no es gran cosa, lo sé,
Pero como puedes ver,
Eso no es de mi interés,
Pues escribo de lunes a domingo,
Siempre para mí mismo,
Sin descansar ni un momento,
Por eso mi pensamiento,
No se lo lleva el viento,
Sino que queda resuelto,
Con lo que puedo escribir,
Y así es este mi vivir,
Que quizás no comprendas,
Lo cual no me importa nada,
Pues en esta, mi morada,
Hago lo que me viene en gana.