Canciones que ya Nadie Canta (Rima)

Canciones que ya nadie canta,
ritmos que el tiempo quebranta;
ecos de un mundo olvidado
que hoy nos mira espantado.
Ya no queda nada
de lo que un día fuimos;
hacia adelante huimos
con la memoria borrada.
Somos ya seres de alquitrán y cemento,
de corazón endurecido y violento;
solos, callados, olvidados,
muriendo por dentro, cansados.
Y el cielo, reloj olvidado,
que un día rigió lo sagrado,
tal vez también ha olvidado
nuestro latido cansado.
Aquellos mantras antiguos
que nos dieron los abrigos
de una vida compartida
en la tierra más perdida.
En lugares tan exiguos
donde todo era testigo,
donde el tiempo transcurría
sin la prisa de hoy en día.
Hoy no queda nada:
todo cayó por la espada;
y quisimos liberarnos
de lo que fuimos humanos.
Rompimos nuestra condición,
buscando otra salvación;
pobres seres despojados
de su origen olvidado.
Nos dimos la bendición
como falsa redención;
y a nuestro alrededor
todo cayó sin temor.
Las raíces se secaron,
los viejos troncos callaron;
y al fin el árbol cayó
cuando el suelo lo olvidó.
Ya no queda nada,
la tierra quedó arrasada;
nada frena la destrucción
que nace del corazón.
Y quizás a estas alturas,
tras tantas noches oscuras,
lo mejor, en conclusión,
sea aceptar la destrucción.

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