
Nunca pedí nada en la vida,
Lo conseguí con la cabeza erguida,
Mil miserables por mi acudieron,
Pero conmigo no pudieron,
El mundo lleno de almas podridas,
Que no merecen ni su miserable vida,
Todo es miseria, egoísmo,
Amores a sí mismos,
No quiero vivir en este mundo,
Lo considero malvado, inmundo,
Donde los más miserables de los animales,
Son considerados los más honorables,
Nubes de porquería,
Llueven todos los días,
Y a un día feliz,
Tristeza otros mil.