Paseos de Noche (Rima)

Paseos de noche, cuando todo ha partido,
las calles vacías murmuran su ruido
a los charcos que deja la lluvia en su olvido,
y las gotas que caen repiten su nido
de silencio cansado, sin rumbo ni guía ni sentido.
Salvo eso, la noche, callada, ha dormido,
entre luces que tiemblan sin haber decidido,
cantan sombras de un tiempo que ya se ha ido,
cantos viejos de una urbe que nunca ha latido,
que no escucha a la noche cuando ha venido.
En las grietas, meados de perros vencidos,
donde hablan los pobres con tonos heridos;
es la ciudad que vigila bajo su ruido,
la que sueña en secreto su pulso escondido,
la que calla a los que rehúyen todo cometido.
Y la noche se quiebra: llega el día abatido,
y del eco del cual todo ha surgido,
nada queda; el resto está corrompido,
como si nunca nadie lo hubiera dicho ni oído.

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