
Aire, como si volara elevado,
flotando como un ave en cielo alzado,
y la tierra que bajo mí ha pasado,
como si fuera nave en rumbo trazado.
Nubes rondándome en suave mullido,
como algodón en esponja suspendido;
los pájaros miran, quedan sorprendidos,
seguro están, por mi vuelo atrevido.
Sé que es un sueño lo que estoy cruzando,
pero nada de eso me está importando;
solo siento al viento, firme y guiando,
llevar mi rumbo igual que yo lo mando.
Veo el campo en retazos ordenado,
y el agua en charcos, surco desgajado;
sé que despertaré de este estado,
¿cuándo? No sé: tiempo no me han dado.
Porque en estos instantes que voy flotando,
no tengo espacio para andar pensando.