
Caminos de tierra oscura,
por los que andar procura;
sonidos que el aire arrastra,
eco de sombra que no se desgasta.
Los búhos cantan soledad,
en páramos de oscuridad;
la noche, muda bandera,
ondea su bruma entera.
El viento alza su lamento,
y el silencio va en su intento;
el vello eriza la piel,
pues nada sabes de él.
El sendero se ennegrece,
nadie sabe dónde crece;
por la senda has de pasar,
aunque no puedas andar.
Tan larga será tu vida
como la sombra escondida;
figura huidiza y mortal,
que entre sombras vive igual.
Mírate en el claro arroyo,
reflejo de tu propio apoyo;
camina, camina sin parar,
que el destino… te ha de alcanzar.