Apenas eran Nada (Rima)

Apenas eran nada cuando al mundo llegaron,
y con su luz inmensa la vida iluminaron.
En apenas un soplo, llama repentina,
pequeños e indefensos, razón de la rutina.
Crecieron como flores en mayo florecidas,
sostenidas por tallos de fuerzas compartidas.
Y poco a poco, tal cual lo dice un cuento,
iban creciendo al ritmo del tiempo lento.
Colegios, actividades, cambian las edades,
y lo que fue pequeño se alza en realidades.
Entre las penalidades de llevarlos al día,
nuestras vidas giraban en constante porfía.
Yo, grande en cuerpo, pero en alma pequeño,
pues todo lo entregué a su futuro y su sueño.
Tras desvelos sin cuenta, ya se alejan de vernos,
es la ley de la vida, de olvidarnos sin querernos.
La ley que debe ser, aunque duela aceptarla,
pues no por comprenderla dejamos de llorarla.
Son hombres y mujeres, con destino y sendero,
siguiendo sus criterios, su verdad, su lucero.
Y a través de distancias que agrandan la balanza,
sus errores se vuelven su escuela y esperanza.
Mas la pena más grande que la vejez presiente,
es que el camino lleva sus pasos al ausente.
Lejos van siempre, y a nosotros nos dejan,
esperando visitas que nunca se reflejan.

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