
Apenas eran nada cuando al mundo llegaron,
Pero lo inundaron de luz,
En apenas una llamarada,
Pequeños, indefensos,
La vida por ellos,
En cualquier momento,
Crecieron como las flores en mayo,
Sostenidas por fuertes tallos,
Y poco a poco, como en el cuento,
Fueron creciendo,
Colegios, actividades,
Cambian los años, las edades,
Y lo que era pequeño,
Como en un sueño,
Fue creciendo,
Entre las penalidades,
Llevar al colegio, seguir sus vidas,
Las nuestras, entretenidas,
Soy grande, grande de cuerpo,
Pues me dejaron casi pequeño,
Y después de tantos desvelos,
Hoy son seres que se alejan sin verlos,
Es la ley de la vida,
La que tiene que ser,
Pero no significa,
Que la quieras querer,
Son hombres, mujeres,
Que su vida siguen,
Con sus pareceres,
Y a través de la distancia,
Ves como su vida entra en el ansia,
Y como traen sus errores,
Vivirán sus sinsabores,
La única pena, la más grande,
Es que avancen a donde avancen,
El camino siempre los lleva lejos,
De nosotros, ya solo viejos,
Que esperan, mientras desesperan,
Esa visita, que nunca llega.