Días Torvos

Días torvos, de malas miradas,

De desafíos continuos, de caras airadas,

Silencios que resuenan como explosiones,

Salidas de tono sin explicaciones,

Tropezar por todo, coincidir por nada,

Desde que acaba el día, y comienza la mañana,

Ya no queda nada, el odio lo devoró todo,

De lo que comenzó no quedo ni un poco,

Desgracia de almas dolidas,

De cuerpos odiados y mar de vidas,

Se acabó todo, se abrió la sima,

Se rompió la calma, se perdió la estima,

Ya solo queda poner la distancia,

Que separe el odio y su ansia,

Ya pasó lo de estar peleando,

Ahora quedas papeles firmando,

Y cuando hayas de terminar,

No queda otra cosa que soledad,

Seguir tu propio camino,

Adéntrate solo en tu propio destino,

Todo lo que tu cabeza imaginó,

Hace ya tiempo que desapareció,

Se rompió la armonía, se rompió el calor,

Nada queda, ni tan siquiera color,

Extraños seres olvidados,

Que deambulan, cada uno, por su propio lado.

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