El Tiempo que Todo lo Pudre (Rima)

El tiempo, que todo corrompe,
deja la vida hecha jirones, rompe.
Aquel árbol, fuerte y orgulloso,
que alzaba su tronco vigoroso,
bajo el sol de la primavera,
es sombra ya de lo que fuera.
Los pájaros que lo habitaron
hace tiempo lo abandonaron.
La hierba verde, la vegetación,
se esfumaron sin contemplación.
De las ramas, antes frondosas,
no quedan más que formas penosas.
Raíces negras y silenciosas,
se esconden tristes, vergonzosas.
Y dentro del tronco carcomido,
los gusanos han hecho su nido.
De aquel gigante altanero,
ya no queda más que el recuerdo.
Solo un cadáver, un esqueleto,
con todo a su alrededor desierto.
Y así será, sin que lo esperes,
aunque jures que tú no mueres.
Hoy una herida, apenas doliente,
mañana otra más persistente.
Y la carcoma, sin hacer ruido,
irá llevándose lo vivido.
Cuando el tiempo al fin se impone,
ya ni el recuerdo te mencione
de aquel gigante arrogante
que estuvo allí… un día, antes.

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