Nada Queda que Decir (Rima)

Nada queda por decir
en el país de no oír.
Y nadie quiere escuchar
lo que los mudos van a contar.

¿Quién carga con la condena?
¿Quién arrastra la cadena
de esta vida rota y dura
que nos toca sin mesura?

Hijos de hijos de puta,
aquí no hay quien lo discuta.
El que menos, muerde y ladra,
solo piensa en llenar su entraña.

¿Qué manada es esta hiena,
que no conoce cadena,
que detesta al compañero,
como ave de mal agüero?

Caminos que al infierno guían,
entre tormos se retuercen y crían.
No hay fe, ni voz, ni llamada:
la vida es burla en la charada.

Nadie podrá resolver
este mundo sin deber.
Es un matadero frío
que se anida en tu vacío.

Podrida llevas el alma,
no mereces ya la calma.
Tu cerebro está podrido,
ya ni piensa en lo vivido.

Solo miras, bobo y necio,
cómo caen, con desprecio,
las gruesas gotas de baba
de tu boca, mientras callas.

Y en ese momento errante
te haces claro, repugnante.
Es cuando lo ves de frente:
das asco a toda la gente.

Y hasta tú mismo lo sabes,
te lo gritan ya las aves:
harás bien, sin más horror,
muriéndote cuanto antes. Mejor.

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