
La vida es la espera,
la sombra que desespera.
Lo que nunca llegará,
ilusiones que el viento llevará.
Ensoñaciones locas,
esperas que son pocas.
La espera maldita,
que el alma marchita.
¿Vendrá? ¿No vendrá?
el tiempo se perderá.
Más esperar, más sufrir,
sin nada por descubrir.
El hijo que viene,
la muerte que entretiene.
Oportunidad abierta,
que al final es incierta.
El corazón palpita,
el alma se irrita.
Aprietas los puños,
rompes los ayunos.
Pero no sirve de nada,
la espera está clavada.
Si es que algún día llega,
por ahora, la espera ciega.
Corazón vencido,
cuerpo abatido.
La espera… la maldita espera,
que nunca se libera.