
La cigarra canta,
Como la chicharra,
El suelo es un canto,
A la sequedad,
A sus quebrantos,
Ya los pájaros no vuelan,
En la sombra se quedan,
Cualquier movimiento,
Aun nada,
Es una destrucción asegurada,
Todo es un clamor,
Esperando que se marche el ardor,
La vida se paraliza,
Nada se mueve a la vista,
El lagarto ya se calentó,
Y bajo las piedras se escondió,
Es el verano del sur,
El del cielo azul,
El de las arenas doradas,
Y las tierras machacadas,
Nada es mejor o peor,
Pero vivo en el interior.