
Hoy me he preguntado,
Con el corazón en la mano,
Porque siempre he estado,
Como un pobre ser humano,
Lo que me llenaba lo di,
Y ahora,
Solo la bilis aflora,
Todo es oscuro,
Triste y duro,
Y suspiro en una esquina,
¿de dónde sale tanta inquina?,
Que se infiltra en mi corazón,
Y sé cuál es la razón,
Es simple, prístina,
Es que he vivido la vida,
Y de tal colisión,
Se me ha roto el corazón,
Y ya nada espero,
De cualquier compañero,
Que, en terquedad,
No sea la soledad.