
Los ojos cansados en la oscuridad,
A la luz de la lámpara parecen brillar,
Es el cansancio que penando está,
Con el deseo de poder descansar,
Mirar a la blanca pared, nada es,
Solo el reflejo de blanco que ves,
Sombras que iluminan con cansancio tenaz,
Nos hacen en el cuerpo temblar,
Otra noche más,
Donde los fantasmas vienen a medrar,
A haceros daño, y más,
Solo espera la alboreá,
Aunque tan lejano que no la ves ya,
Y la habitación se hace pequeña,
Con tantos espíritus que se preñan,
De tu cerebro culpable,
Y haces que hablen,
Lenguajes distintos,
Que al fin no son nada,
Su acaba la jornada,
¿O es que quieres creer,
Pues no llega el amanecer?
Que despeje a tanto espantajo,
Que se mueve arriba y abajo,
Llenando tu cabeza de tristes agüeros,
Como si fueran titiriteros,
Despeja la cara, ya acabará,
La malvada troupe pronto se irá,
Y al final solo quedará,
La fría y húmeda realidad,
Llegará la mañana y la olvidarás,
Pero esta tarde no evitarás,
Que tu cuerpo se llene de ansiedad,
Que la oscuridad volverá.