
Es la tarde,
El cansancio llega,
Se hace,
Se desploma sobre ti,
Te hace agachar la cabeza,
Y en un momento reina,
Es la hora en que todo calla,
Y en la noche estalla,
Cuando la luz en si cierra,
Y se busca el frio en la piedra,
El silencio, la habitación callada,
Y el ruido se queda en nada,
Sombras que aun no son de noche,
Son solo ademanes de derroche,
De humedades tranquilas,
Que son vividas,
Con la tranquilidad que se filtra,
A través de los ventanales,
En rayas de claridades,
Y el sosiego es batalla,
Por no caer en la callada,
Repetición de ese nada,
Que nos lleva callados,
A esos sitios sospechados,
Que nos tienen enamorados,
Por esos pequeños hados,
Tristes, achaparrados,
Y la ventana se abre,
De par en par,
Todo ha acabado ya,
La tarde, ya se va,
Despierta, la noche está al llegar.