
Mil canciones podría escribir,
Si mi anhelo fuera vivir,
No es ese mi deseo,
Pues muerto me veo,
No quiero que nadie rece nada,
Pronto llegará la mañana,
Y tañerán las campanas,
Saludando al nuevo día,
Y yo no comparto esa alegría,
La que, en esta maldita vida,
No ha visto nada que sea vivida,
Ni merezca la pena ese momento,
Es una alegría que se lleva el viento,
Por eso prefiero una tumba callada,
Allí no importarán las batallas,
Sino que todo calla,
Así que seguid luchando,
Lo poco que me quedaba,
Se está acabando,
Ya casi no respiro,
Ya mismo no estaré vivo,
Y por ello me alegro,
Que no quería llegar a viejo.