Las Noches Vienen (Rima)

Las noches llegan densas, las presiento,
cargadas de un oscuro presentimiento.
Avanzan con su frío destructivo,
queriendo doblegar lo que está vivo.
Un monstruo se alza torvo en la montaña,
proyecta sombra amarga sobre España.
Y muchos, hijos ciegos de la historia,
prefieren el letargo a la memoria.
Ignoran que el rebaño adocenado
termina, sin saberlo, devorado.
La libertad reclama sangre ardiente,
coraje firme, pulso resistente.
No existe senda tibia ni concesión,
su ruta es sacrificio y rebelión.
Se alza en la lucha clara y decidida,
no en la obediencia dócil y rendida.
Al déspota se enfrenta con valor,
sin miedo, sin silencio, sin temor.
Que ruja la verdad por cada calle,
que el miedo ante la dignidad se calle.
Que caiga el fraude, el rostro del ladrón,
derrumbado ante el peso de la razón.
No quede impune el robo organizado
ni el pueblo por temor paralizado.
Aunque parezcan fuerza y multitud,
somos más cuando vence la virtud.
Ellos ostentan oro y ambición,
nosotros solo pulso y convicción.
No tienen lo que late en nuestro pecho:
la causa justa erguida como un hecho.
Y cuando el corazón sostiene el paso,
ningún tirano evita su fracaso.

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