
Volverá a salir el sol en la mañana,
El agua de los charcos, la tierra sanará,
Y veremos correr con calma los arroyos en la solana,
Y el agua de terror del día,
Será, como siempre, bien recibida,
No sembrará el miedo a su paso,
No destruirá todo, será remanso,
No será esa maldita lluvia fría,
Que apaga todo, noche y día,
Dejando de ser lugar de caudales,
A depositar verdina en los barandales,
Y la gente volverá a pasear por las calles,
Sin pensar en anegados valles,
Volverán a dar frutos los huertos,
Y de lo que pasó, solo el recuerdo.