El Cuerpo se Cansa (Rima)

El cuerpo se cansa en su andanza,
la mente, vencida, se amansa.
Son tantos los días vividos,
tan hondos los golpes sufridos,
que ya nada asusta ni espanta,
y el pulso del ánimo no levanta.
El cuerpo rendido y caído,
el humor marchito y desvaído.
Al alba, al lento incorporarse,
¿de cuál de los males acordarse?
La primera mirada, apagada,
es la que tropieza con la nada.
No queda ya fe ni ilusión,
solo el eco seco de la conclusión.
Permanece el día, gris letanía,
que muere en la tarde sombría.
Te sientes cual viejo animal,
consciente de tu precio banal.
Y entre el quejido necesario,
renaces al mismo calvario.
Así suplicas, débil y fuerte,
que en la noche descienda la muerte.

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