
El paraíso nunca existió,
Ni siquiera el dios que lo creo,
Solo somos seres despiadados,
Animales de instintos desatados,
No existen santos, sino idiotas,
Imbéciles con la brújula rota,
El hombre es solo un lobo,
Que se alimenta de bobos,
Solo eso y borregos,
Que miran sus cerebros huecos,
Y el que no hace mal,
Es que no lo puede causar,
El hombre es algo más que nada,
Y menos también,
Maldad asegurada,
Y creemos en el perdón de los pecados,
Cuando fuimos conscientes de lo malvado,
Y no existe la salvación,
Al pecador su maldición,
Solo somos animales,
Nido de todos los males.