
Son las cuatro de la mañana, ya sabe el que me siga, que es mi hora mágica en la que estoy, pero no estoy, es decir…, lo que sea, el caso es que me enfrento a algunas situaciones en las que normalmente no pienso, una de ellas, es la de la realidad y las tonterías, como el título de esta parrafada.
¿Que quiero decir con esto?, Fácil, hemos llegado a un momento en el que la realidad se ha quitado la careta, se nos ofrece con su faz terrible de la mano de elementos que cuando menos podemos llamarlos…, no sé como, pero si sé que son seres que no debían de existir, y me refiero a aquellos que nos engañan de continuo, que nos meten ideas que son simplemente producto de letrinas…, y sin embargo hay quien los sigue.
Si, se me lee bien, hay gente que sigue al que le esta engañando, al que le esta robando la cartera, la mente, y además sonríen…, triste realidad la de esta sociedad en la que lo único que se da es…, nada que sea bueno, y me recuerda a los predicadores americanos, a los de las películas, a los que hacían levantar al pseudo paralítico que realmente era un tipo al que pagaban, que se levantaba, que la gente, enfervorecida, daba gracias al dios que fuera, sacaba la cartera, se dejaba esquilmar como si fueran subnormales, pues si, y que me perdonen los chicos y chicas del síndrome de Down, que son otra cosa, más inteligente, más benigna, pero se me va el relato, lo que quiero decir, es, ¿como hemos llegado a una realidad, que es solo una tontería?, algo sin sentido, pero creado para consumo, con un cuidado exquisito, y la gente cae, no hablo ya de su capacidad intelectual, que parece poca, hablo de que muchos están mas abandonados que los almendros de la vía, y se identifican con los vendedores de humo, aun sabiendo que lo que hacen, es simplemente, darle al buhonero todo por el elixir que lo cura todo, y siendo conscientes de que es una mentira.
Y no hay garantía, que además ninguno va a pedir, solo eso, personas que se perdieron dios sabe cuándo, pero que no son pocas, miro la respuesta a las tonterías de los vendedores de humo, y me asusto, ¿tanta gente?, pues si, los que hacen lo que no tienen que hacer, sabiendo que todo es mentira, la muchedumbre del quiero a este, que jode todo, como estoy jodido…
Muy español, muy de andar por casa, el desespero nos hace odiar a los demás, la forma de que los demás sufran, es que el vendedor de humo continúe esquilmándolo todo, destruyéndolo todo, y si cae algo, mejor.
Que pena, que tristeza, al final la realidad, se ha convertido en una tontería, pero más afilada que el mas afilado de los bisturíes, que nos cortará, seguro que nos cortará, pero eso ya está sucediendo, y los que están siendo cortados, callados, que también se las trae, pues nada…, vendo botella de elixir que lo cura todo, grito con todas mis fuerzas, que ya que todo está lleno de sinvergüenzas, que yo también quiero vivir bien, no como vivo…, vendo botella de elixir que lo cura todo…, y si cuela, cuela.