
Mil kilómetros sin avanzar,
Dejar destruido el cuerpo al intentar,
La vida que siga, que seguirá,
Todo en un marasmo que no cesará,
Son los sonidos del silencio,
Que no callan apenas,
Es el sordo vocerío que te quiere aterrar,
Voces que gritan en la oscuridad,
Almas atormentadas quieren escapar,
Es la pesadilla perfecta, la que te llevará,
Como si no fuera nada, y nada más serás.