
Viene el verano, una vez más,
Extrañamente lo hizo sin avisar,
Todo lo verde eclipsará,
En poco, en ningún lado,
Se podrá estar,
El viento cálido nos sofocará,
Es el ciclo anual,
El que soportamos con estoicidad,
Metidos en casa para soportar,
Esa calima que está por llegar,
Y esos cuarenta nada serán,
La calle no podrás pisar,
Se derrite hasta el alquitrán,
Los pájaros mueren sin piar,
Y la calle se llena de soledad,
Afortunados, los que se pueden marchar,
Desgraciados, los que nos tenemos que quedar,
Es la rueda que te amargará,
Por el día ocultar,
A la noche, algo de libertad,
Si sale el fresco, a pasear,
En todo caso, el aparato para refrescar,
Es duro vivir en la ciudad,
Donde todo de día se parará,
Y si haces la locura de intentar,
Salir a la calle a pasear,
Quizás no vuelvas nunca más,
El sol no te perdonará,
Y aunque no lo creas, eso pasará,
Y es difícil de explicar,
Si fuera de aquí estás,
Y no te digo que vengas,
Para que lo puedas averiguar,
Solo es explicar como la vida,
En el sur, te intentará matar.